Matando de cerca
Decía Napoleón que en el amor y en la guerra había que acabar de cerca.
01 mayo 2013
No lo quiero mencionar
Pasan los días aletargados, con miedo a transcurrir y nosotros contenidos en ellos, con la cabeza agachada, sin mirar de frente la realidad que se revela en cada ere, en cada recorte social, en cada desaucio...
Por lo visto el mundo necesita depurarse, no hace mucho hubo dos guerras mundiales, en cada una de ellas una generación quedó perdida bajo los escombros de su tiempo, los que quedaron se reprodujeron y las ideas se fueron renovando. Alguien se ha inventado una forma nueva de depuración, no quiero mencionarlo, crisis. ¿ Crisis?, La historia se repite continuamente, otra generación ha de quedarse en el camino, esta vez bajo los escombros que el capitalismo ha generado.
Fuí a Berlín hace poco, buscando vestigios de la historia reciente, me encontré con el testimonio de una víctima del holocausto, se trataba de una carta de un ciudadano judío a un familiar este decía: "Me deportan, ya me han quitado todo lo que tenía, pero no pasa nada, me llevan a un campo de trabajo, mientras que tenga un trabajo no me pasará nada".
Esta frase me resulta muy familiar, ultimamente la escucho todos los días. Sí, la historia se repite, estamos ante el holocausto actual, donde nuestros sueños, desarrollo y proyectos de futuro estan siendo exterminados. Estamos siendo conducidos a los campos de concentración del presente, los del desempleo y los del miedo a perder un trabajo.
Otra vez las derechos del hombre estan en juego.
Escrito por Bailaora.
11 febrero 2012
Sobre la crisis
Estamos en una situación en la que parece que nadie va a poder aportar una solución. Parece como si el problema fuese tan inmenso que nos debamos resignar a las propuestas que vienen de fuera, a imposiciones presentadas como inexorables. Tengamos un poco de espíritu crítico y veamos todos los elementos en conjunto, veamos todos los argumentos y razonemos las conclusiones.
26 diciembre 2006
El lector puro
Creo que fue Borges el que acuñó este término, no estoy del todo seguro. Tampoco sé a ciencia cierta a qué se refería con él. Lo leí una vez pero ya hace tiempo que se hundió o disipó entre la ingente cantidad de información que recibimos cada día. No lo recuerdo, es curioso. Aún recuerdo el término pero no la significación que le daba Borges, sé que lo aprendí pero ahora no consigo diferenciar lo que yo añadí a ese concepto, inventado, de lo que era originario del autor o de lo que recuerdo que pensé de la idea. Una profesora me dijo una vez que la cultura es aquello que queda cuando olvidamos todo lo que hemos aprendido. Aunque tampoco consigo recordar si parafraseaba a alguien o era de su propia cosecha, ni siquiera sé si la interpretación de esa frase por mi parte era igual que por la suya. Y es que nunca puedes estar seguro de que lo que escribes o dices sea completamente original, es casi seguro que alguien antes que tú ya lo habrá dicho.
17 julio 2006
La inmortalidad y la moral
Keats, el poeta, dijo que su nombre estaba escrito en el agua.
Vivimos en una época en la hay mucho de todo, donde es imposible encontrar algo único que no sea una mera muesca en el cañón de la estadística. Cualquier ejemplar, es sólo eso, un ejemplar de los muchos que hay repartidos por el mundo. En realidad da igual lo original o poco común que sea, ineludiblemente formará parte de algún grupo o conglomerado. Siempre habrá ejemplares, si no idénticos, sí muy parecidos hasta poder decir que son iguales. Es extremadamente difícil quebrar el molde y sobreponerse como un espécimen diferenciado de los demás. No me refiero a la autoconciencia, al hecho de considerarte a ti mismo como un ente individualizado y diferente al resto.
Vivimos en una época en la hay mucho de todo, donde es imposible encontrar algo único que no sea una mera muesca en el cañón de la estadística. Cualquier ejemplar, es sólo eso, un ejemplar de los muchos que hay repartidos por el mundo. En realidad da igual lo original o poco común que sea, ineludiblemente formará parte de algún grupo o conglomerado. Siempre habrá ejemplares, si no idénticos, sí muy parecidos hasta poder decir que son iguales. Es extremadamente difícil quebrar el molde y sobreponerse como un espécimen diferenciado de los demás. No me refiero a la autoconciencia, al hecho de considerarte a ti mismo como un ente individualizado y diferente al resto.
18 mayo 2006
Sobre las cortes y otros milagros
Hace unas semanas fui de viaje a Ciudad Real, en tren, por supuesto, en las modernísimas lanzaderas de alta velocidad de las que tanto se quejan los vecinos de Ciudad Real, como si fuese una afrenta su honor el no disponer de un AVE directo a la capital. En Atocha nos indicaron el andén en el que esperaba el tren, que no era el mismo de siempre, pero no somos nadie para cuestionar las decisiones logísticas de la compañía. Lo primero que noté fue un incremento considerable en la presencia policial habitual, pero tampoco le di más importancia, luego subí al vagón y me acomodé en mi asiento, todavía quedaban unos quince minutos para que partiese. ¿Sabéis la sensación de ver a una persona y reconocerla pero no poder ubicarla? ¿Y cuando lo haces te das cuenta de que es porque la ves a menudo en televisión y parece como si siempre hubiese estado en el comedor de tu casa? Eso ocurrió, un nutrido grupito de periodistas, contertulios además en críticos programas sobre miradas a la actualidad.
27 abril 2006
LA Q de Stephenson
La ordenación Q es una técnica utilizada para intentar traducir a términos cuantitativos los conceptos de ajustes entre el Yo real, el Yo ideal y el Yo social propuestos por Rogers. El cuestionario supone ordenar una amplísima serie de cien adjetivos, aunque hay una versión resumida de unos veinticinco, que es la que usé. Se supone que un primer orden será para determinar cómo piensa una persona que es, el Yo real. Una segunda colocación es para evaluar su Yo ideal. Y la tercera ordenación arroja información sobre el Yo social, en este caso la ordenación debe hacerla una persona que nos conozca muy bien. Lo interesante del asunto es mediante unas sencillas fórmulas averiguar los distintos índices de congruencia entre unos y otros Yo. Yo lo hice.
03 abril 2006
Hay que ver cómo somos los jóvenes
De un tiempo a esta parte se van haciendo más sonoros los gritos de algunos que proclaman que el mundo se acaba, que el futuro es desalentador, que la esperanza se agotó, que los jóvenes hemos tirado todo por la ventana y ya no nos importa nada ni nadie.
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